miércoles, 17 de noviembre de 2010

Por que solo para turistas??

No se si hay algo en Puerto Iguazú, (yo no lo vi) que no esté hecho para los turistas. Esto esta bueno porque no hay lugareño que no labure de alguna manera a travez del turismo pero me da la sensacion de que no tienen espacio personal, aunque claro, pasamos solo una semana alli y faltaron muuuuchas cosas para ver. Tampoco hay mucho espacio para quien viaja pero no es turista, es decir,  para quien no puede aportar un buen billete en el lugar.
Caímos de noche al bajar del micro y nos sentimos taaaaan desorientados. Despues de haber apreciado la maravillosa naturaleza del costado de la ruta y los pueblos pequeños, esta era una ciudad enorme, llena de ruido y de luces.
Ese dia Mati vendio despues de muchisimo chamuyar un par de pulceritas, lo cual se transformo en nuestro unico capital (15 pe) ya que habiamos gastado toda nuestra plata en el micro para llegar.
Entonces despues de muchas malas indicaciones, llegamos al camping municipal, que ya no funcionaba (CUAAAAAK!!). Por suerte nos atendió Ramón, el cuidador nocturno y nos dejo poner la carpa alli por esa noche.
Al otro dia no nos daba la cara para hacer lo mismo asi que le pregunte a unos artesanos sobre un lugar para dormir y donde tirar el paño. Uno de ellos, Martin, nos dijo sobre el camping del Comandante y alli pasamos toda la semana. Tambien nos dijeron donde exponer nuestras artesanias al lado de ellos.
En esa ciudad nos sentimos atrapados, ya que todos los dias solo lograbamos generar dinero para estar y no para pagar el camping y ya nos queriamos ir...
Estabamos muy preocupados y esto nos lo advertían Martin y su mujer, Pony, quienes decian que esperemos tranquilos "la magia".
Yo no podia dejar de ver que no vendiamos casi nada y encima de no poder pagar el camping, la idea de estar ahi era conocer las cataratas y pasar a Brasil un rato.
Esta parte del viaje fue un gran aprendizaje. Descubrí que si no lograba comer o entrar a las Cataratas era por mi desicion. Siempre existe la forma. Pero ese lugar nos hacia sentir a Mati y a mi con mucha mala onda aunque tratamos de remontarla varias veces.
Todos los artesanos nos dijeron que la onda de estar ahi era "el mangueo" asi se le mal llama a vender persona por persona. Pero a nosotros eso no nos gusta, y hasta el dia de hoy no le encontramos la vuelta aunque hemos mejorado mas que nada para adaptarnos a lo que viene.
Llego un dia en el que dijimos "basta!, vamos con lo que hay a Brasil y punto". No logramos vender mucho en el paño, entonces mati salio a vender encarando a la gente y logramos los 10 pesos necesarios para pasar con el bondi a Brasil.
Y asi, Kamikazemente llegamos a Foz de Iguazú.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Puerto Iguazù, solo para turistas

El Hito Tres Fronteras y un Mati flaquiiiiito
Maite reconoces tus aretes????
Mi hambre es tu moda... Increible este stencil

Martin Laburando. Este tipo nos abrio muchas puertas.
Sandro laburando... No, no es Sandro de américa, es un tipo que hacia cosas muy copadas uniendo cosas de metal (esto tiene un nombre que ahora no recuerdo)
 

lunes, 8 de noviembre de 2010

A caminar se ha dicho...


 Como veníamos de muy mala racha con el dedo decidimos caminar hasta el próximo cruce, que era el de un pueblito llamado Leoni. La ruta era realmente hermosa y tenía la particularidad de zigzaguear como una serpiente.
 Al llegar a Leoni pudimos cambiar unas tobilleras por dulce de leche y pan a una almacenera que tenía dos hijas. El mejor final para el ayuno :) Después (y como todo el día) continuamos caminando. El Sol estaba muy fuerte, pero cada tanto una nube copada nos acompañaba unos metros y nos daba sombrita. En un punto paramos en una comunidad de aborígenes murungatos y me metí a pedir algo de agua, pero no hablaban español. Les pedí como pude agua y me dieron una botella con hielo. Me dieron ganas de pedirles una bici a ver si me daban una moto o algo así, pero Celes estaba esperándome en la ruta.
 Así seguimos caminando hasta que nos dimos cuenta de que se nos estaba viniendo la noche encima, entonces intentamos hacer dedo otra vez. Un señor nos levantó, pero iba a 2 km más adelante nada más ¬¬


Pero eso fue muy bueno, porque llegamos Capioví. Una ciudad donde hay un salto (El Salto Capioví :B) donde tambien te dejaban acampar gratis por estar fuera de temporada. Pasamos la noche ahí. Pero antes de ir a acostarnos nos sentamos a mirar el salto y tomar unos mates :) Miramos el mapa para ver cuanto habíamos hecho en esas laaaaaaaaaaaaaaaaargas horas de caminata: 16 km. Deshechamos la idea de llegar a Iguazú a pie.

La verdad nos encantaría poder mostrar este tramito en fotos pero ahí se nos acabó la batería y no pasábamos suficiente tiempo en un lugar como para cargarla.

Pero la cosa siguió así:
Al otro día hicimos dedo en la salida de Capioví, todavía nos faltaban 120km apróximadamente para llegar a Iguazú. Un hombre en una camioneta que venía a full nos vio que hacíamos dedo y frenó como 50 metros más adelante. Lo tuvimos que correr con las super mochilas, pero las risas y sonrisas no se nos borraban de la cara. Él iba a Puerto Rico, a sólo 12 km de ahí. Fue cortito viajar en la caja de esa camioneta pero me gustaba el efecto de ir para adelante mirando hacia atrás, parece que el horizonte se te tira encima. Si alguna vez lo pueden probar, fíjense.

En Puerto Rico vendimos unas pulseras, almorzamos y decidimos hacer lo que quedaba del viaje a Iguazú en micro. Era viernes y pensábamos que íbamos a trabajar muy bien en el finde si estábamos allá. En ese trayecto en el omnibus nos dimos cuenta lo poco que se aprecia todo desde esa pecera con ruedas. Veníamos de hacer 16km en 10 horas, sintiendo el Sol, el aire, comimos mandarinas de los árboles, conocimos gente y ahora hicimos 100km  en 3 horas. De todos modos con nuestro don en desarrollo de ver lo positivo de todo, nos tomamos 14 vasitos de café del micro.

Iguazú fue otro capítulo, uno de terror, emoción, suspenso y mermelada. Que vamos a mostrar más adelante :)

Un paraíso para 2




Después de mucho hacer dedo un camión de la municipalidad de Leoni nos alcanzó hasta el Salto Tabaí, un conjunto de pequeñas cascadas que bajan desprendidas del Paraná. De él mucho nos había hablado Cristina (hacía la temporada ahí), decía que se llenaba de gente y que era un lugar mágico...

Cuando nosotros caímos no había nadie, ni siquiera los que te cobran la entrada o los que limpian, hacía bastante había terminado el verano.

Pasamos la noche ahí, con el ruido del agua de fondo, con hambre y mucho dinero, pero con la despensa más cercana a varios kilómetros...

No es Nat Geo...

En San Ignacio, cada vez que aparecía un turista un enjambre de niños (algunos guaraníes, otros de por ahí) se les abalanzanban ofreciéndoles orquídeas, una piedrita o nada, a cambio de una monedita.

Un día vimos que había un tipo en una camioneta que los traía a las 7 de la mañana para agarrar el primer micro y los pasaba a buscar a las 22 cuando cerraban las ruinas...


Es lo que este sistema caga...

sábado, 9 de octubre de 2010

La vaca

Yo le hablaba y despues de un largo silencio ella me contestaba: MUUUUUUUUU!!!!
No habís mucho que hacer en la ruta esperando que alguien nos lleve

El paseo Mitico


Habiamos entendido que el paseo mítico tenía algo que ver con unos muros naturales o algo que habían hecho los Guaraníes hacia ya tiempo, pero la verdad es que es un curro más para atraer turistas. El temita es que para enterarnos de esto caminamos 8 kms.
Al llegar hay 8 placas de plástico que cuentan leyendas típicas de misiones.
Tambien hay unas paredes trabajadas por un artista muy famoso de quien tambien vimos obras en Posadas y en Iguazú.
La leyenda que más nos gustó es la del Curupí: Cuenta la historia de un ser que vive en la selva que tiene los pies hacia atrás y un pene tan largo que tiene que enroscarselo varias veces en el cuerpo. Resulta que este tipo embaraza a las mujeres de lejos. Esta leyenda sirve para calmar las hormonas revolucionadas de las adolescentes y tambien para hablar de algunos embarazos cuando no se quieren dar muchas explicaciones a los vecinos.