sábado, 23 de julio de 2011

De vuelta a Salta...

Nos despedimos de los chicos prometiendo el asado y nos fuimos a un galpón ferroviario a una juntada de artesanos, donde se hicieron lecturas de poesía, teatro, malabares con fuego y stencil. Estuvimos hasta las 9 de la noche y antes de irnos conocimos a Vanesa, una artesana cirsense que nos dijo que ella y el novio estaban parando en la casa de un artesano que tenía un patio grande. Quedamos en vernos esa noche en la peatonal para ir juntos. Así que hicimos eso, conocimos a Enrique, el novio de Vanesa, y a "El Toro" el artesano que vivía en las afueras de la ciudad, donde pudimos poner la carpa y pasar la noche.
(comentarios de Celeste entre paréntesis.... Enrique era Peruano y me re cebó con Perú)

Al otro día, sábado, nos fuimos a la feria de la plaza Güemes, frente a la legislatura. Como éramos nuevos y no llegamos temprano nos mandaron casi en la esquina, junto a una piba llamada Graciela que vendía los ponchos que tejía su abuela y a Elena, que vendía artesanías hechas en acero por el padre.
(aha)

El día transcurrió maravillosamente bien. Trabajamos bastante más de lo esperado, y con Elena pegamos especial onda. Cuando nos teníamos que ir conocimos a Juan, su padre, que nos contó que tenía una cama en su talles y que si queríamos la podíamos ocupar. La magia...
(y la magia tambien ocurrio antes cuando una señora que venia de europa me compro un collar que yo consideraba incomprable y encima me regalo dos euros porque pegamos onda... Dos euros que en tiempos de sequia meses despues se convertirian en casi 10 pesos bolivianos)

Al otro día participamos de la feria Balcarce (xq se desarrolla en la peatonal Balarce...muy original los chicos :P) Es una feria enorme y con motivos de la peregrinación por el día del Señor y Señora de los Milagros estaba lleno de gente.

Gracias a Dios nos fue muy bien. Conocimos a Lili y a Leo, una colombiana y un sueco, viajeros, venían desde Venezuela para tener su hijito en Córdoba. Tenían unos trabajos increíbles y una energía totalmente positiva.  Además ese día compramos piedras para engarzar y conocimos los súper sandwiches de milahuevojamónquesopapitasaceitunasmorronoespicantechocloyyanomeacuerdoquemáslepusimos.
(oh si, altos sanguches)

Esa semana decidimos pasarla en Salta para conocer más a Elena y su flia entera: Juan y Marta, los padres; Vícto, Vicky, Juan Jr y Julián, los hermanos y su hijito de 2 años.

El Miércoles de esa semana fue el día del Señor y la Señora de los Milagros. Una locura de Fe. 700.000 (no es broma) aglomeradas al rededor de una pequeña plaza para saludar a las imágenes.

En Salta tambien participamos de un ciclo de Cine, donde vimos algunos pelis y documentales.
(La soga, de Hitchcock, muuuy recomendable)

También fuimos a un recital en solidaridad con 4 trabajadores que echaron de Ecotren, la empresa que tiene la concesión del Tren a las Nubes. A sus empleados les pagan la mitad de lo que cobra cualquier ferroviario, lo tienen en negro, la empresa factura más de 2 millones de pesos por mes y del mantenimiento  de las vías del tren se encarga el estado, osea vos y yo. Como si fuera poco Urtubey (Gobernador de Salta está entongado en la movida y el sidicato está aliado con la patronal, así que al que se queja lo echan...Cuando me entero de estas cosas siento mucha impotencia e indignación y me doy cuenta que la peor y la mejor cosa que le puede pasar a un humano es tratar con otro.
(y estabamos re cebados con la movida de las marchas por que habiamos visto un documental sobre el Casino Buenos Aires, de cuando habia pasado mas o menos lo mismo. Ademas un plus fueron las bandas que se re coparon con la causa, adorables Freaks de salta, entre ellos mis favoritos de esa noche, unos que mas que banda eran copia de RATM y hasta tocaron Killing in the name of cuando yo se las pedi x) yo que extrañaba mi musica, chocha)

El lunes por la mañana nos despedimos de Juan y flia y nos clavamos un desayuno callejero. Luego a la ruta para hacer dedo.
(con pan de Salta, obvio... que no sabiamos cuanto ibamos a extrañar luego)


Caracol humano


La Catedral del Señor de los Milagros


Malabardos en acción


Leo & Lili


Cultura


La Fe mueve montañas de gente


18 pe bien invertidos


lunes, 13 de junio de 2011

Un vistazo por Jujuy

Nos encontramos con los chicos por la mañana y salimos para Jujuy. Fue una sensación rara la de dejar una ciudad tan grande a la que acabábamos de llegar.

En seguida pasamos a San Salvador de Jujuy y siguiendo de largo, dejando atrás la yunga, accedimos al paisaje árido de las quebradas.

Nuestra primera parada fue en Purmamarca, donde está el serro de los 7 colores. Almorzamos y cuando estábamos por volvernos surgió la idea de ir a Tilcara, ya que está algunos km más al norte. Nos subimos a la Hilux y nos fuimos proa al Norte.

En Tilcara no estuvimos mucho tiempo, el calor nos había amazado y la modorra post sanguchitos de fiambre nos tiraba a dormir. Pero con Celes nos dimos una escapadita por las calles. Lo que dicen todos es que hay que ir en Enero...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Salta, la muy linda.


La Catedral del Señor del Milagro

Héroe Nacional

Peatonal... Anita!! Ves el nombre del bar?!


Look closer...es una pintura

Pub copado

11 pesos bien invertidos


Trabajo dedicado a la Rosssana en su cumleanios
Alcanzamos Salta por la tarde. Los chicos nos dejaron en la plaza principal. Nos despedimos de ellos con mucho afecto. Pasaron de ser desconocidos que nos apoyan en nuestro sueño a grandes amigos con los que compartimos el sueño.
Lo primero que hicimos fue sentarnos en la plaza principal, ir a vender artesanías mientras recorríamos el centro de Salta. Entonces, cuando ni siquiera caíamos en la cuenta de todo lo bueno que nos había pasado nos llega otro mensaje de texto. "Chicos, mañana queremos ir a conocer Tilcara, les gustaría ir con nosotros?". Con Celes nos miramos y comenzamos a reírnos. Era como si todo aquello que nos pasó en Cafayate hubiese sido un pago adelantado de esto bueno que nos estaba ocurriendo.
Decidimos pasar la noche en el camping municipal, la opción barata de las grandes ciudades (después descubrimos que no todas las ciudades tienen un camping municipal). Encontrarlo fue una hazaña, a cada persona que le preguntábamos donde estaba nos indicaba 10 cuadras más lejos. Pero finalmente llegamos y arreglamos con el cuidador para que nos deje pasar la noche por poco precio. Por eso antes de que amaneciera ya estábamos armando las mochilas para salir. Todo el cansancio reparado esa noche lo volvimos a recuperar volviendo desde el camping municipal hasta la plaza, pero ya con otra cara, porque nos íbamos a encontrar con nuestros amigos, Carlos y Belén.
Pero eso en el próximo post! ;)

lunes, 9 de mayo de 2011

Cachi

Al despertar los dejamos desayunar tranquilos y nos fuimos a caminar y a recorrer el pequeño pero muy pintoresco pueblo de Cachi.

Fuimos a conocer la iglesia, la plaza y el museo. Allí conocimos a Carlos, el encargado del museo. Él fue un personaje muy particular. Al entrar nos contó que se acostumbra a pedir a los visitantes una colaboración, pero en verdad no teníamos dinero. Yo me sentí un poco desilusionado, ya que estaba realmente interesado en conocer sobre la civilización calchaquí. Y me parece que Carlos lo notó porque nos invitó a pasar de todas formas, y no sólo eso, si no que además nos acompañó por los salones dándonos explicaciones de todo lo que veíamos con una pasión y una exactitud de quien ama lo que hace. Luego se nos presentó la oportunidad de devolverle la generosidad: Dos extranjeros entraron al museo, ellos sólo hablaban inglés y Celes se ofreció para traducirles las explicaciones que daba Carlos y para leerles los carteles junto a las vidrieras. Energía positiva fluyendo en vivo y en directo.

Luego nos juntamos con Belén y Carlos, compramos empanaditas salteñas y salimos para Salta Capital.



Celes aprendiendo a bailar folklore


Con el desayuno bajo el brazo


jueves, 5 de mayo de 2011

La Cuesta del Obispo y llegada a Cachi

Viajando con Belén y Carlos llegamos hasta el cruce en donde ellos doblarían hacia Cachi y nosotros seguiríamos hasta Salta. Estábamos encantados con la idea de ir hasta Cachi, pero la verdad que no queríamos abusar de la ayuda que nos habían brindado, así que aceptaríamos bajarnos ahí y continuar rumbo a la capital provincial. Pero en el momento que bajamos ellos solos nos dijeron que irían hacia Cachi y al otro día bajarían a Salta Capital, si queríamos nos podían alcanzar a Cachi y coordinaríamos para encontrarnos a la mañana siguiente y seguir viajando juntos. Nosotros nos miramos sorprendidísimos y aceptamos sin dudarlo. Si cada vez que uno tiene que elegir una de dos opciones podría elegir las dos la vida sería más fácil, no?
El camino hacia Cachi se llama la Cuesta del Obispo. Es una ruta serpenteante que sube casi 700 metros sobre el nivel del mar, y en cada curva la vista se vuelve más y más impactante, y uno se vuelve más y más insignificante en la naturaleza, tanto que nos volvemos parte de ella.
Con la altura y las 5 de la tarde, empezó a hacer frío en la caja de la camioneta. En el momento en que empezamos a buscar la frazada en nuestra mochila, Carlos detiene la camioneta, para decirnos que pasemos dentro. La verdad que no sabíamos como agradecerle tanta hospitalidad con dos desconocidos.
Ya dentro nos conocimos mejor. Ellos estaban de luna de miel, se habían casado hace 15 días y querían recorrer todo el norte argentino.
Llegamos a Cachi casi a punto de anochecer, intercambiamos los teléfonos para contactarnos al otro día y nos saludamos. Fuimos a la plaza a poner el paño, charlar con la gente del lugar y a comer algo. Luego fui a una estación de servicio a preguntar si podíamos poner la carpa para dormir, pero un policía encargado de cuidar el lugar se negó de mala gana. Volví con Celes para decidir qué podíamos hacer y entonces llegó EL mensaje de texto. Eran Belén y Carlos de nuevo. Querían invitarnos a dormir al hospedaje donde estaban ellos. Era demasiado lo que hacían por nosotros, pero lo hacían sin esperar nada a cambio, casi que los ofenderíamos si decíamos que no!

Algunas fotos de ese tramo maravilloso:

Una curvita de la Cuesta del Obispo, nada para la Hilux


Grandeza
Pequeñeza

Por alla estabamos al principo


Jujuuuuuuy!

Gracias banco Hipotecario... tenes una dueña en la puerta
Diego, el señor que nos levantó, es el dueño de una cadena de heladerías y en ese momento iba camino a un pueblo antes de San Salvador a buscar frutillas para su propio helado. Me pareció que esto mostraba un enorme amor por su trabajo y se lo hice notar.
El estaba maravillado con nosotros porque decia que en vivir la vida sencillamente, ahi esta el verdadero amor y que eso seguramente nos uniría más.
El es divorciado y dice que lo tuvo todo: La casa, el auto, entre otras cosas materiales, pero le faltaron justamente momentos de carencia para afianzar la relacion. Le falto amor de verdad.
Le contamos que no todo es color de rosa, de hecho nos peleamos bastante, pero seguimos adelante.
Lo acompañamos a comprar unos cuantos cajones de frutillas y en vez de dejarnos ahi y volver a salta, como tenia que hacer, nos llevo unos cuantos kilmetros mas hasta San Salvador de Jujuy y encima nos regalo frutillas :D
(Va, y no quise aceptarlas porque me parecia que el hombre ya habia hecho demasiado pr nostros pero mientras yo decia "No, no, NO" Matias ya habia ido a buscar una bolsa y se la ponia enfrente de la cara a nuestro nuevo amigo....un adorable caradura)

La idea era llegar a Yala, (que queda a 12 quilometros de San Salvador De Jujuy),  dónde está el camping que me habia recomendado mi amigo Rulo. Pero ya se estaba haciendo tarde y pensamos en pasar esa noche allí y al día siguiente partiríamos a Yala.
Fuimos hasta una zona bien céntrica y, sin querer, nos fuimos adentrando cada vez más en el caos de ciudad que tanto queriamos evitar. Sin embargo, este mismo caos nos resulta tan familiar que es de algun modo reconfortante.
 Mientras Matias se fue a buscar un lugar dónde dormir y yo cuidaba las mochilas en una esquina, yo miraba la gente a mi alrededor. Cada uno estaba en lo suyo. Muchos vendedores de comida, salchipapas, pollo en brochet, panchos. Gente que camina rápido, todos queriendo ya llegar a sus casas despues de largos dias de trabajo. Yo intentaba adivinar sus pensamientos. Me vi en cada uno de ellos. Yo cuando estaba en Buenos Aires. 
Van mirando siempre adelante. Caminando casi por inercia, pensando en las miles de cosas que tienen que hacer al llegar a su destino. Algunos recien salidos de la oficina ya pensando en lo que tendrian que trabajar al dia siguiente. Pareciera que cada uno solo ve a los demás como sombras, solo ven los bordes de las otras personas, lo minimo indispensable para no chocarse, sin mirarlos a los ojos para no involucrarse, para no intentar adivinar sus pensamientos y sus dolores y asi poder sentir que es la unica que siente dolores, la unica que tiene un lugar a donde llegar, la más apurada de todas.
Incluso las cosas parecen apuradas: Los semáforos, los bocinazos, los ruidos de esto y aquello.
En resumen: Una vorágine que no extraño.
Cuando Matias vino a contarme de las habitaciones que habia encontrado, casi no lo deje terminar de hablar y le dije: "Vamos a Yala".

lunes, 2 de mayo de 2011

Con la vista en Salta Capital...

SOMO NOSOTRO...

DOS TIPOS CON SUETE!!

PARA PAPÁ :)

LOS CUATRO FANTASTICOS (Y MEDIO)
Al salir a la ruta vimos que había otro mochilero haciendo dedo. Por respeto nos pusimos más atrás, cosa que lo vean a él primero.
Pasó una camioneta gris y nos hizo señas de que no podian. Les sonrei e hice señas de que no importaba.
Mi sonrisa debe ser encantadora porque despues de hacer unos metros dieron la vuelta.
"Flaca, no hay lugar en el asiento de atras pero si quieren pueden ir atras, al aire libre"
le dije que no había problema y nos subimos por primera vez (de muchas muchas veces) a la camioneta de Carlos, Belen y la cosita que ella llevaba en la panza. Una tilde más en la lista de los sueños: viajar en una Hilux.
De arranque para nosostros fue genial, porque al principio subirse a un coche con gente desconocida puede sentirse incómodo, en cambio en la parte de atrás de una camioneta el mundo se te presenta como una película 360 grados, es maravilloso.
Al poco tiempo de viaje, el vehículo se detiene, ellos se querían sacar fotos en unas dunas. A partir de ahi comenzaba la Quebrada de las Conchas, una ruta donde la naturaleza jugó a hacer formas raras con las piedras. Ahí nos dijeron que estaban de paseo, y todavía nos preguntaron "les molesta si paramos en cada punto a sacar unas fotos?" Ja! Nada podría ser mejor! Compartir ese tramo con ellos fue genial! Pero eso no terminó ahí...