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| El negro interrumpiendo un meo del Mati mientras caminabamos por la via hacia Lozano |
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| Esperando en la entradita de Tilcara con un viento de locos, a aquellos que, (todavia no sabiamos) nos llevarian hasta La Quiaca |
En La Boheme teniamos "familia", un trabajo estable y en crecimiento... estabilidad? seguridad?
Un buen dia nos dimos cuenta de que todo eso eran trampas que nos ponia la mente para no animarnos a dar el paso siguiente: Cruzar a Bolivia.
Es que esa frontera significaba mucho mas para nosotros. Sabiamos que iriamos a un pais desconocido, el primero de muchos paises nuevos, con culturas diferentes y gente distinta a nosotros y ademas, lo mas importante... Saldrìamos de Argentina sin saber cuando ibamos a volver. Esto era demasiado fuerte para nosotros.
Finalmente decidimos partir una madrugada de ya no me acuerdo que mes. Amparo y Leo se despertaron sólo para despedirnos, ya era la segunda o tercera vez que nos despedian " a ver cuando nos despiden ustedes a nosotros" decia Amparo.
Al salir de un lugar tan magico como La Boheme, necesitabamos que algo de esa magia nos acompañe en el camino asi que decidimos alejarnos despacito y caminar los siguientes dos pueblos. Algo de la magia de La Boheme definitivamente nos acompaño: Fue el Negro, el perro más nómade que conocí.
El siguiente pueblo, a 4kms de Yala, se llama Lozano. Bajo una llovizna persistente, pero no tan persistente como nosotros 3, esperamos que abriera el predio de "Las Vertientes" para chamuyarnos a la dueña y pedirle que nos deje entrar solo para sacar unas fotos. Lo logramos, pero un cartel en la puerta indicaba que uno de nosotros no entraria: "prohibido entrar con animales", asi que el negro espero pacientemente en la puerta.... ponele.
Mientras disfrutabamos de la miseria de nuestra desilucion, (porque la verdad "las vertientes" me sonaba a algo natural pero no era mas que un monton de piletas construidas por humanos, a diferentes alturas y cada una con su agujero para que se vierrrrta el agua en la otra), vemos una cosa negra con patas corriendo en bajada hacia una de las piletas con cara de "miren chicooos!!! entré!, entré!" y en eso el Negro se cae al agua en una caida memorable y solo dejamos de reir cuando lo vimos todo mojadito en el agua, temblando de frio y llorando como diciendo "pucha que los re tiro de las patas!". Lo ayude a salir y no importa lo mucho que intentamos correr lejos suyo, nos cagó mojando igual con su sacudida.
Seguimos caminando otros 4 kilometros, pero esta vez por la via de un tren abandonado (de no estar abandonado llegaria hasta Venezuela pero tu sabes... no le conviene a las empresas de omnibus, aviones, etc) cada vez se notaba mas lo *abandonado* del camino, porque los arboles eran cada vez mas grandes entre las vias, donde habia todo tipo de vegetacion y *fauna*, refiriendonos a aranas de todos tamanos y colores :S
Finalmente llegamos a Leon y nos instalamos bastante lejos de la comunidad sobre las piedras y la arena, al lado del rio Grande. Fue otro dia de vida de la buena, con fueguito, comida y silencio. La cra del negro hechado sobre las piedras, reflejado en el fuego y el fuego reflejado en sus ojos buenos y su brillante y negro pelaje. un muy buen perro.
No paso mucho tiempo a la manana siguiente hasta que nos levanto una camioneta y finalmente tuvimos que despedirnos del negro. Desde la noche anterior veniamos temiendo lo que iba a suceder: El negro corria la camioneta para alcanzarnos: *ay! por dios no nos hagas esto* decia Matias mientras el negro corria con la lengua afuera y yo le gritaba mensajes para los chicos y les pedia que los cuide y que le diga a Amparo que me olvide la toalla y la crema para el sol. Como era de esperarse en un perro que ya vio tantas despedidas, finalmente se detuvo, nos miro un segundo y despues se dio la vuelta y camino de vuelta a casa sin tristeza. *ayyyy...estos viajeros!!* seguro penso.
La camioneta la manejaba un joven y lo acompaniaba otro muchacho. Iban escuchando Los Redondos a todo volumen. Solo intercambiamos palabras cuando paramos un momento en Pucara y nos preguntaron de donde eramos y cuando nos bajamos en Tilcara y nos despedimos agradecidos.
En Tilcara se puso fressssco... mas bien, corria un viento terrible. Ese lugar marcaba lo mas lejos que habiamos estado hacia el Norte. Habiamos estado alli 2 meses antes cuando fuimos de viaje solo por un dia con Belen y Carlos. Si pasabamos ese limite ya sentiriamos que podiamos llegar hasta la frontera y cruzarla.
Se nos estaban congelando las esperanzas aunque en realidad no esperamos mucho, cuando una pareja en una camioneta increible nos levanto.
Tenian mas o menos la edad de nuestros padres y la verdad, nos hicieron de papa y mama un rato. Al principio dijeron que solo iban hasta Humauaca, pero despues de mucho conversar nos contaron que la idea era ir hasta La Quiaca, donde tambien ibamos nosotros, pero no sabian como ella se iba a sentir porque por lo general le pegaba el apunamiento bastante mal. Le dije que todo pasa por la cabeza y que depensde siempre de hasta donde uno quiera llegar... Nos llevaron 300 kms hasta La Quiaca.
Despues de otra despedida en la que los agradecimientos nos quedan cortos (incluso nos saludamos como 5 veces, yo creo que porque no sabiamos como decirnos "me gustaria pasar mas tiempo con ustedes") comenzamos a buscar un lugar donde pasar la noche.
Esta vez teniamos ahorros, no mucho, pero ahorros al fin, que nos habia dejado nuestra exitosa empresa de pan relleno, pero queriamos hacerlos durar, entonces preguntamos en el camping de la Aca si podiamos tirar la carpa ahi. Nos sacaron carpiendo. Yo estaba muerta de nervios: Al dia siguiente pasariamos a Bolivia... pero para... por que no hoy? Al llegar a la frontera se me fueron todos los nervios, no se porque pero me senti en calma. Un senior muy redondo y morocho me hizo un monton de preguntas:
"cuanto dinero tiene?"
"400 pesos"
"nada mas?" (con la voz exagerada de quien esta obligado a decirlo cientos de veces al dia)
"si"
"que hace si se le acaba la plata?"
"mi papa me manda"
"por Western Union?"
"si"
Mentiras piadosas.
Creo que la razon por la que se me fue el miedo es porque me di cuenta de que en verdad no estoy cometiendo ningun crimen. Solo estoy haciendo lo necesario para cumplir mi suenio, sin hacerle danio a nadie.
Senti unas ganas sobrehumanas de ponerme en el medio y muy a lo Homero saltar del pie derecho al izquierdo y visceversa gritando "Argentina, Bolivia, Argentina, Bolivia, Argentina...." Pero me contuve
Nunca se contenga, seniora o senior, cuando se trate de ser feliz. :D
YYYYYYY CRUZAMOOOOOOOOOOS LA FUCKING FRONTERAaaaaAAAAAaaaaaAAAA!!!
ya ta
"Soy una extrangera en Bolivia" le mando a Anita y demas flias por sms
"No era que ibas a cruzar maniana? Besos pulpa!" Contesta una Anita demasiado acostumbrada a mis arranques.



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